TEATRO LOS INQUILINOS no me gusta el parqués
febrero 1, 2025Carlos A. Suárez M.
Un mundo real en el que se cuentan historias, a veces ficticias, otras que son tan palpables como la carne de quienes las representan, llenas de dicotomías, ires y venires en dónde las preguntas más importantes son: ¿Para qué? ¿Por qué? Y ¿Cómo?
¿Para qué hacer teatro? Es la primera pregunta que muchos nos hemos planteado como artistas, encontrando múltiples respuestas, entendiendo el objetivo que traza nuestra línea en este quehacer humano y sensible. Que a pesar de los años y su constante metamorfosis sigue siendo un arte vivo, que transforma vidas, visiones y que puede cambiar la realidad de quienes lo representan, pero a su vez de quien lo ve y lo vive, ya que el teatro no es solo del dramaturgo, del director o del actor, sino de todos aquellos que somos parte de la escena de la sociedad, por ello es fundamental comprender que <<Todo ser humano es teatro, aunque no todos hacen teatro. El ser humano puede verse en el acto de ver, de obrar, de sentir, de pensar. Puede sentirse sintiendo, verse viendo y puede pensarse pensando, ¡Ser humano, es ser teatro! >> Augusto Boal.
Algunas ocasiones en medio de nuestro recorrido pensamos en el por qué y cuál podría ser nuestra finalidad, ¿Hacemos esto por nosotros o para los demás? Y la respuesta la vamos encontrando en el camino gracias a labor, la dedicación, a ese magnetismo que nos envuelve y nos adhiere en cada juego, texto, en el sentir de nuestros cuerpos y en las herramientas que usamos para darle vida a nuestros personajes que hacen vibrar a los espectadores, aquellos que ven en el teatro un punto de fuga para alejarse de su realidad tediosa, monocromática y muchas veces vacía. Este es el lugar dónde le damos voz a aquellos que no pueden gritar o incluso vivir, porque no se necesita estar muerto para dejar de sentir.
El cómo es a mi parecer el más complicado, no solo por la precariedad en la que debe vivir el artista porque al final nuestra imaginación es tan grande que no solo resolvemos en la escena sino en cada uno de nuestros días, aguantando el tira y afloje de una sociedad que avanza sin esperar, al afán que se respira en las aulas, las calles y hasta en nuestras propias casas. El secreto creería yo que es la emancipación, para así no dejar que nos enajenen nuestro ser, el ser artistas, que nunca pare de recorrer nuestros sentires la pasión y el amor por el cuál hacemos nuestro arte.
Feliz día a todos y todas las personas que aportan su grano de arena para que la magia ocurra porque <<No somos libres. Y el cielo puede caernos sobre la cabeza. Y el teatro está hecho para enseñarnos eso. >> Antonin Artaud
¡Feliz Día Internacional Del Teatro!